SEMANA MUNDIAL POR EL PARTO RESPETADO
(SMAR 2006)

15 al 21 de mayo
Tema: El tiempo para nacer
Una iniciativa de la AFAR, Asociación Francesa para un Parto Respetado www.smar.info
Representante en Argentina: Viviana Tobi vivianatobi@tobinatal.com.ar www.tobinatal.com.ar

VER AGENDA DE PROGRAMA EN LA ARGENTINA



Los usuarios del sistema de obstetricia denuncian el uso excesivo de técnicas médicas, los protocolos hospitalarios, la rentabilidad, la industrialización, en lo que se refiere al nacimiento.
En todos estos aspectos del nacimiento medicalizado está presente la noción del “tiempo”: el miedo a sobrepasar la fecha limite, la inducción del parto, la ruptura de la bolsa, la conducción activa del trabajo del parto, el corte del cordón umbilical…

Pero podemos transformar este proceso hablando del tiempo de manera positiva: el tiempo que uno se da (o que será necesario volver a tomar) para dar a luz y para nacer, tanto en lo físico como en lo psíquico.

En función de sus competencias, posibilidades o de sus deseos, diferentes personas o asociaciones de distintos países, ya están trabajando organizando en sus respectivas localidades, actividades alrededor de esta temática. 
Existen muchas posibilidades para participar, en diferentes niveles, como por ejemplo produciendo carteles, documentos, artículos, folletos; organizando talleres, gestiones de prensa, programas radiales y/o televisivos, exposiciones, reuniones, conferencias, etc.

Solicitamos, junto con la coordinación argentina de la RELACAHUPAN, www.dandoaluz.org.ar , que nos envíen sus propuestas y material a info@tobinatal.com.ar y a info@dandoaluz.org.ar para que las difundamos por este y otros medios.


Este año la RELACAHUPAN se ha unido además a la campaña que la  CIMS ( Coalition for  Improving maternity Services ) ha desarrollado con el lema de "La hora dorada" en referencia a la importancia del primer tiempo del bebé. 


Presentación de la SMAR en la página de Dando a luz (www.dandoaluz.org.ar)

¡Respetemos el tiempo del Nacimiento!

Este año desde la Red Latinoamericana y de Caribe por la Humanización de Parto y el Nacimiento queriendo aunar esfuerzos y organizaciones a nivel mundial hemos unificado los lemas de CIMS (Coalition for Improving Maternity Services) “La Hora Dorada” y de Afar (Alianza Francesa para el Nacimiento Respetado) "El tiempo de Nacer" haciendo eje en el respeto al tiempo en todo el proceso de parto / nacimiento.  

El trabajo tiene sus tiempos que son diferentes en cada mujer.

Cuando hablamos de humanizar estamos hablando de la necesidad de devolverle al nacimiento su verdadero sentido,  protagonizado por la mujer que pare, el hijo/a que nace y el hombre que acompaña, respetando los tiempos de la naturaleza que son distintos en cada mujer, y cuando los verdaderos protagonistas  viven este momento con la entrega que se requiere, la intervención de las/os profesionales, será solo de acompañar sin intervenir.

Solo así lograremos un verdadero nacimiento, en donde los protagonistas saldrán fortalecidos como seres humanos.

Dar a Luz plenamente es posible si le devolvemos a la mujer la seguridad perdida, preparándola para un nacimiento en un lugar que ella escoja y que le de seguridad,  rodeándola de un ambiente cálido, acompañada por las personas que forman su núcleo de amor y amistad y dejándola asumir la tarea de acuerdo a sus creencias y necesidades.

Así su parto y nacimiento se convertirá en un acto de entrega, que recordará como algo digno de ser vivido, dándole a su hijo/a  esa placentera vivencia que se transformará en el  primer paso de vida juntos, ayudándolo a  convertirse en un adulto sano con la capacidad de construir una sociedad más justa en donde la comunicación, la fraternidad y  el amor sean las bases a seguir.

El proceso del trabajo de parto y nacimiento es diferente  en cada mujery cada bebé, es diferente en los aspectos tanto físicos como emocionales, diferente en su desarrollo temporal. 

La institucionalización de los partos ha hecho que se sistematicen una serie de controles y procedimientos sobre la mujer y el bebé sin evaluar el estado de salud de cada individuo y sus necesidades particulares, transformándose en rutinas; que suelen ser molestas, dolorosas y potencialmente riesgosas aplicándose sin justificación científica  por costumbre del equipo de salud o siguiendo pautadas que no han sido revisadas y actualizadas.

Un eje central en esta “cadena” de rutinas sobre la mujer y el bebé es el tiempo, la imposición de que este proceso sea lo más breve posible, que todo termine rápido.

En este apuro se genera iatrogenia que va desde casos leves a casos severos con sufrimiento fetal agudo y hasta muerte de la mujer y el bebé.

Esto no sucedería si tan sólo se respetara el tiempo que cada mujer y cada  bebé necesita para parir y nacer.

Es necesario que conozcamos las rutinas que apuran el proceso de nacimiento para que podamos cuestionar  su utilización indiscriminada; y saber que cuando esta cadena empieza es difícil detenerla, cada rutina hace necesaria la siguiente transformando un hecho fisiológico en un acto médico alterando por completo su ritmo saludable y natural.

Generalmente las mujeres son internadas precozmente en un ambiente que les ajeno y en muchos casos hostil, esto detiene el proceso fisiológico ante la aparición de adrenalina que inhibe la secreción de oxitocina que desencadena las contracciones. En lugar de darle a la mujer, y su acompañante,  un trato amoroso y respetuoso, respetando su tiempo de adaptación a la institución, se la suele dejar sola y se le administra oxitocina sintética para retomar el trabajo de parto detenido, aquí ya su tiempo personal se perdió para siempre, su ritmo fisiológico propio y el de su bebé son forzados por una droga externa que los obliga a llevar un ritmo antinatural, a esto hay que agregarle la posición acostada, la restricción de movimientos y muchas veces de ingesta de líquidos y sólidos. Muchas veces además de la oxitocina se le agregan prostaglandinas (“la bomba”) para que la mujer tenga su bebé en dos horas (“y dejar la guardia limpia”). A pesar de que debiera ser suficiente con las drogas, se rompe la bolsa amniótica artificialmente, quitándole al bebé una protección vital. Cuando llega el momento final, para las mujeres que logran tener un parto vaginal (generalmente más en hospitales que en clínicas pues en las últimas utilizan anestesia peridural y monitoreo electrónico continuo y más oxitocina terminando en cesárea en más de 50% de los casos, además de las cesáreas programadas por conveniencias de tiempos del médico obstetra y no del bebé) allí tampoco se espera y la mujer es cortada en la vagina para sacar rápido al bebé, tampoco se puede esperar a que la madre puje (difícil hacerlo acostada con las piernas para arriba) y a que el bebé nazca por sus propios medios: también se lo apura tirando de su cabeza y traccionando el médico ó partera los hombros del bebé.  Una vez nacido se corta inmediatamente el cordón,  resulta difícil esperar 2 a 3 minutos hasta que cese de latir el cordón, y en lugar de ser dejado sobre el pecho de su madre, el lugar más saludable para un recién nacido, se lo llevan para someterlo a una serie de rutinas violentas, muchas de ellas innecesarias, y ninguna urgente en la inmensa mayoría de los recién nacidos sanos:  aspiración de secreciones, sonda oro gástrica, Sonda Anal,  Vitamina K  inyectable, Vacunas, profilaxis oftálmica (gotas de nitrato de plata ó eritromicina en los ojos), baño y medidas.

El único apuro después del nacimiento, si hubiera alguno,  es estar sobre el pecho de su madre, en intimidad y silencio, con una temperatura e iluminación ambiental adecuada a sus necesidades.

Así el bebé, que recién llega a este lado del mundo, puede recuperarse de su enorme esfuerzo y reconocerse con su mamá y su familia. 
Esto es lo único QUE NO PUEDE ESPERAR.

Por la salud de nuestras/o hijas/os
¡Respetemos el tiempo del nacimiento!


Secuencia de fotos de los 5 spots de la campaña realizada por Dando a Luz de la Semana Mundial por un Parto Respetado 2005:
Acompañamiento, Tiempos del Nacimiento, Posición, Corte de Cordón y Vínculo.


Artículos

Tiempo de Nacer
(por Jaqui Zieler)

El tiempo de una vida comienza a medirse desde el nacimiento. Punto de partida al que vamos sumando meses y años. Sin embargo hay un "antes" que también puede medirse. Son los nueve meses en los que toda la historia de la especie se inscribe en el cuerpo; en los que la información profunda de la vida va pasando por las células. Es un proceso de autoformación; un hacerse carne, huesos, órganos. Dicen los biólogos que esta organización y sincronización es un millón de veces más compleja en su progresión temporal que el lanzamiento de un cohete a la luna. Adentrarse en este territorio es abrirse a la sorpresa de enterarse, por ejemplo, de que unas pocas semanas después de la concepción los oídos ya son capaces de oír; de que existe la posibilidad de succionar un dedo que aún no ha formado su hueso; de que es posible ir al encuentro de una mano que afectuosamente llame al contacto y poco tiempo después moverse activamente llamando a ese contacto.
Convencido de esta precocidad de contacto, un médico argentino, Emilio Franchi, propuso a la Real Academia Española cambiar la palabra "feto" por "bebino", síntesis de "bebé intrauterino", argumentando que el conjunto de cualidades psicofísicas, derechos y virtudes ubican al niño por nacer en el merecimiento de una calificación nominal pertinente a la de un ser humano en desarrollo que haga justicia a su dignidad, valor y extraordinaria naturaleza; agregando que el nuevo vocablo permite el femenino "bebina" que su predecesor no admitía.Es creciente y numerosa la información que la ciencia ha obtenido en las últimas décadas sobre la vida intrauterina. Más sorprendente todavía es la que subraya las capacidades de comunicación del bebé que nos conduce al sutil espacio de las interacciones humanas. Si la mamá pasó un día agitado y la panza estuvo dura, la voz del padre y la ternura de su mano pueden aportar distensión y calma al bebé que responde a la intencionalidad de una canción cantada para él; su comunicación puede exceder en mucho la conocida "patadita".
Frans Veldman, el creador de una ciencia llamada Haptonomía(1), afirma que en este encuentro de tres cada uno recibe del otro una confirmación afectiva esencial, y que el hecho de que esta relación se inicie desde la vida intrauterina es tan importante porque aporta a la humanización precoz del niño. Ese bebé ya puede expresar algo de su singularidad, tiene un ritmo que le es propio; conocerlo nos invita a respetarlo. Al entrar en ese mundo de comunicación afectiva nuestra propia sensibilidad se va desanudando.
Cuando llegue el tiempo de nacer, será el reloj biológico del bebé el que le indicará al cuerpo de la madre que ya está listo para realizar el largo viaje por el canal de parto que lo conducirá al mundo exterior. Las características de ese pasaje se tejerán en el vínculo del bebé y sus papás, dentro de la urdimbre que forma la historia de la que ambos provienen. Dice David Boadella(2) que el bebé entra al mundo de cabeza, es éste su primer enraizamiento; cualquier comprensión ulterior de la dinámica caracterológica reposa en este primer compromiso con el mundo.
Pero llegar al mundo es también entrar en la cultura. El nacimiento, como acto social, estará fuertemente teñido por las características de la institución donde éste tenga lugar y de los representantes de su cultura allí presentes: médicos, partera, enfermeras. El tiempo será un factor que ocupará un lugar decisivo: tenerlo o no tenerlo será la cuestión. El tiempo es, en ese momento, el sostenedor del proceso. Tiempo para que la mamá encuentre sus propios recursos; respeto por el tiempo del bebé; tiempo para dejar actuar a las fuerzas que asisten al descenso del bebé; tiempo para que pueda manifestarse el ritmo propio de lo vivo; tiempo que brinde confianza y permita los alentadores "vos sabés" y "vos podés". Tiempo, en fin, para abrirse a la experiencia.
¿Y el bebé? ¿Cuáles son las transformaciones que debe enfrentar en el pasaje del mundo acuático al aéreo? Fue Frederick Leboyer(3) quien más focalizó sobre este momento. Él dice que la enorme marejada de sensaciones que lo arrastra al nacimiento sobrepasa todo cuanto podamos imaginar los adultos ya que es una experiencia sensorial tan amplia que ni siquiera podemos concebirla (y que hasta soportamos mal el hecho de ponernos en situación de evocarla). En el nivel sensorial, todo cambia: la luz, los sonidos, la temperatura, el encuentro con la gravedad. Por eso, solamente sobre el vientre de la madre, el bebé reencuentra el ritmo de la respiración, de los latidos y de las voces conocidas capaces de apaciguarlo y de darle seguridad. Son varios los autores que coinciden desde enfoques diversos que al estar la sensibilidad del bebé expandida a toda la piel, será por intermedio de estas primeras experiencias de contacto que él aprenderá cómo es el mundo al que acaba de ingresar. A través de los movimientos que se realicen se establecerán las pautas básicas del sostén. Nuevamente es la Haptonomía la que dice que la manera como tocamos, llevamos y manipulamos a un niño que llega al mundo es ya un discurso ético que tenemos con él. Quizás mantenga aún la conexión a través del cordón umbilical todavía latiente trayendo oxígeno; progresivamente la sangre irá abandonando esa ruta para habilitar el paso circulatorio pulmonar. Otra vez, aquí nos encontramos con la cuestión de contar o no contar con ese tiempo.
La observación abierta y atenta de recién nacidos puede mostrarnos claramente los esfuerzos que los bebés realizan para expresar su malestar, así como también es observable cuando se encuentran seguros, tranquilos, a gusto y se abren al mundo. El Dr. Bernard This ha escrito un bello libro al respecto llamado "Nacer y sonreír"(4). En este momento queda recordar a Wilhem Reich(5), quien creía que la civilización comenzaría cuando estuviera garantido el bienestar del recién nacido y éste prevaleciera sobre cualquier otra consideración.
Hubo una niña llamada Momo quien, de la mano de Michael Ende(6), nos develó que existe una cosa misteriosa, pero muy cotidiana. Todo el mundo participa en ella; todo el mundo la conoce, pero muy pocos se detienen a pensar en ella. Esa cosa es el "tiempo". Hay relojes para medirlo, pero eso significa poco porque todos sabemos que, a veces, una hora puede parecer una eternidad y otra, en cambio, pasa en un instante; depende de lo que hagamos durante esa hora. Porque el tiempo es vida. Y la vida reside en el corazón.
A fin de cuentas y a modo de resumen, sólo puedo decir una cosa: "intentadlo". Todo cuanto aquí se dijo es sencillo, tan sencillo que me da vergüenza insistir. Tal vez hayamos perdido el gusto por la simplicidad. Sí. Hacen falta muy pocas cosas... Paciencia y modestia. Silencio. Algo de inteligencia y preocupación por el prójimo. ¡Ah! Casi me olvidaba... Se necesita amor.(3)

 (1) VELDMAN, Frans, Haptonomie, Puf Press Universitaires de France, París, 1990.
(2) BOADELLA, David, Corrientes de vida, Paidos, Buenos Aires, 1993.
(3) LEBOYER, Frederick, Si l'enfantement m'etait conte, Seuil, París, 1994.
(4) THIS, Bernard, Naitre et sourire, París.
(5) REICH, Wilhem, El asesinato de Cristo, Buenos Aires.
(6) ENDE, Michael, Momo, Alfaguara, Buenos Aires.




El tiempo en nuestros tiempos
(por Lic Viviana Tobi)

El respeto del tiempo del nacimiento, elegido como tema de la próxima Semana Mundial del Parto Respetado, a celebrarse durante del próximo 15 al 21 de mayo, nos invita a reflexionar acerca de cómo percibimos el tiempo en la sociedad en que vivimos.
Nuestra idea de un tiempo universal, infinito y controlable por horarios, agendas y relojes con que algunos pretenden enlatarlo, es a su vez un tiempo que nos corre y determina, organizando nuestras vidas.
Un sabio indio decía, refiriéndose a nuestras culturas occidentales: "ustedes tienen la hora, nosotros tenemos el tiempo".
El tiempo es la experiencia que de él tenemos. Tiempos femeninos, tiempos masculinos, tiempos de la infancia que se apresuran hacia la adultez, tiempos de adultos que añoran retornar a los de la niñez. Tiempos que se nos adelantan sin que los veamos pasar, como burlándose de nuestro frenesí y tiempos que sabemos atravesar y transcurrir en espera y contemplación.
Para algunos la pregunta es cómo detenerlos, para otros cómo acelerarlos.
Pareciera que lo más difícil fuera simplemente transitarlos. 
Acaso sea ésa la actitud que necesitemos entrenar para poder respetar los tiempos fisiológicos que nuestros cuerpos demandan.
Descubrirlos, sentirlos y conocerlos nos hará confiar en sus propias leyes y respetarlos.
El tiempo para parir será entonces diferente para cada mujer como es  también diferente el tiempo que cada una necesita  para separarse  de su niño para quien a su vez, el momento de nacer constituye su primer acto de libertad.




La Liga de la Leche está comprometida con el nacimiento respetado
(Revista Madrehayunasola)

El nacimiento de un hijo constituye un acontecimiento crucial. Es una experiencia que nos acompaña por el resto de nuestra vida. Es también una gran oportunidad de crecimiento y expansión personal.

Parir un hijo descubre nuestro poder de crear, cuidar y criar. Es un momento propicio para que aflore toda la potencia femenina.

Para que esta potencia pueda surgir, necesitamos parir rodeadas de respeto. Respeto por nuestras creencias. Respeto por nuestras costumbres. Respeto por nuestras necesidades físicas y emocionales. Respeto por nuestro cuerpo femenino y sexuado. Respeto por nuestros tiempos personales. Y rodeadas de la presencia amorosa y experta, dispuesta y capaz de acompañar un proceso normal, natural, espontáneo, fisiológico y humano, sin interferir con él de manera innecesaria.

Parir respetadas es también una responsabilidad que las mujeres debemos asumir. Está claro que no nos será dado graciosamente y supone un esfuerzo personal: informarnos, estudiar, preguntar y tomar decisiones con toda conciencia. Parir respetadas es un derecho que nos asiste. Porque cuanto más cuidadas estamos a la hora de parir, mejor podremos cuidar a nuestro bebé.

El nacimiento respetuoso es un paso adelante: implica también disponer de la mejor tecnología, la más apropiada y la más sustentable para ponerla al servicio de la familia.
El nacimiento respetado y respetuoso es una transformación que está en marcha, es parte de un proceso histórico, que aunque tenga adelantos y retrocesos, no se va a detener. Nos cabe en esto una gran responsabilidad a todos los seres humanos.

El embarazo, el nacimiento y la lactancia forman parte de un solo proceso y se hallan íntimamente relacionados. Un parto respetado, sin interferencias, despierta el innato saber femenino de maternar. Así, las mujeres podemos entablar una comunicación con ese ser humano pequeño que dimos a luz: aprendemos a escucharlo y a respetarlo, tal como fuimos escuchadas y respetadas en el momento de parir.

De esta forma, abrazar, sostener, amamantar, arrullar, nutrir, tolerar, esperar, postergar, aceptar y amar se facilita, porque un nacimiento respetado me permite conectarme con la más profunda sabiduría maternal.

Entonces está claro porqué desde su nacimiento, hace 50 años, La Liga de la Leche, defiende la participación activa y conciente de la mujer en el nacimiento, y busca promover, desde cada uno de sus grupos de apoyo a la lactancia materna, la reflexión, el intercambio de información y el mutuo sostén de las mujeres que van a dar a luz o que ya tuvieron a sus bebés. El grupo de apoyo es… la manada… donde podemos contar y ser escuchadas, es el lugar del sostén afectivo, del acceso a la información actualizada y la posibilidad del apoderamiento.

Para las mujeres de la Liga de la Leche, el grupo de apoyo de madre a madre es nuestro lugar por excelencia: es donde las mujeres “recordamos” algo que siempre supimos:
no necesitamos que nadie nos ordene ni cuándo pujar ni cuándo darle la teta a nuestro hijo.




¡Respetemos el tiempo del Nacimiento! (por Lic. Silvana Mayer)

Nos imponen los tiempos, las formas, desconociendo quiénes somos, nuestra historia personal, nuestras búsquedas personales y rutinizan momentos que son únicos en la vida. Nosotras desde el otro lado, pensamos que si ellos dicen eso, está bien. Para eso estudiaron. Y así se van transmitiendo de generación en generación preconceptos equivocados. El médico sabe, para eso estudió…si, es cierto estudió y sabe mucho. Por eso tiene mayor capacidad de escucha. Por eso puede entender que la naturaleza no se comparta siempre del mismo modo. Que las rutinas no son aplicables a los seres humanos, son rutinas. Porque de esa manera nos olvidamos de la singularidad de cada uno y pretendemos que “todos” encajemos en el mismo modelo.

Si siempre ha sido igual, ¿por qué cambiar? ¿Por qué esperar? Lo importante es que nazca sanito…pareciera que el parto es un trámite…rapidito, rapidito así pasamos a otro tema…y así entran todos contentos y felices a ver al nuevo bebé, uno más de la larga nómina de niños que han nacido en las instituciones.

Pero este que nace es mi hijo, único para mí y quizás sea mi único hijo o no. Pero éste es único. ¿Por qué debo apurarlo? ¿Quien me corre? Yo deseo esperar que llegue ese momento, dónde se unirá mi fuerza y la de él y juntos podamos hacerlo. Juntos podamos llorar de emoción, vos bebé que estás adentro, vení a mis brazos, ahora, así sentada, parada o como mi cuerpo me lo pida. En el momento que tenga que ser…yo sentiré la fuerza desde lo más íntimo de mi ser que hará que vaya abriéndose la vulva para que nazca este, mi bebé. Y no me cortes, no es necesario, mi piel sabe…no se desgarrará si me permites que ella indique el camino, por dónde debe abrirse. No te preocupes, ya sanará. Naturalmente la piel cederá y ese pequeño desgarro sanará. Si me cortás, será una operación hecha a tu medida, de acuerdo a tu conocimiento y habilidad, pero no de acuerdo a mi necesidad. Esperá, esperá un minuto, no me fuerces, no me incomodes con tu apuro, yo siento que ya viene. No necesito que te me subas encima, dejame que me descontrole, pero a mi manera. No te pongas mal porque grito, ese grito tiene que ver con mi ser femenino que se expresa. Con este grito estoy evocando a todas aquellas mujeres valiosas de nuestra tierra que nos afirman en nuestra femeneidad. No quieras callarme, no quieras que me acueste, estoy bien así…agachada, esperando que las contracciones sean lo suficientemente efectivas, para que mi bebé nazca.

Vos, mi amado, quedate aquí juntito a mi, abrazame, permitime que te apriete, acompañame en esta maravilla que hoy nos va a cambiar para siempre. Seremos padres. Besá mi boca, te necesito aquí, amorosamente al lado mío. No necesito estas luces fuertes, ni tampoco esta camilla alta…aquí en este rinconcito estoy más cómoda. Me inhibe menos…acompañame en esta decisión que tomamos. Ayudame a ser fuerte y a sostener nuestro deseo. Elegimos que nuestro hijo iba a ser parido. Que iba a llegar al mundo respetando sus tiempos y los míos. Que apenas naciera iba a estar en mi pecho y que no iban a cortar el cordón abruptamente.

Aquí estamos, en la tibieza de la habitación, ya naciste. Te tengo prendido a mi pecho. Supimos defender nuestros derechos. Que felices estamos los tres!

Ojalá esta sea la historia de nuestras mujeres y si así es, escribinos a info@madrehayunasola.com y la publicaremos en nuestra sección de lectoras. Y si no es así también escribinos, así podemos ir ayudándonos, unos a otros, nuevas familias a que realmente se respeten los derechos de toda mujer a parir en sus tiempos y en las condiciones que cada una elija.

Cordialmente
Lic. Silvana Mayer
Editorial de la revista “Madre hay una sola” Nº 15 Mayo- Junio 2006




¡Respetemos el tiempo del nacimiento! (por Sonia Cavia)
“El tiempo es oro”…dijeron alguna vez y el tiempo empezó a tener un valor comercial, alguna vez los ritmos de la naturaleza empezaron a perder protagonismo para entrar en escena el tiempo industrial, el tiempo de las fábricas, un tiempo pautado, medido, ordenado. Un tiempo previsible, un supuesto “no caos”. Y alguna vez, tristemente, en varios lugares de nuestro planeta, los nacimientos entraron en esa mirada del tiempo.
Y perdieron su ritmo, su momento de ser, su sincronía amorosa.
Y pareciera que hoy tenemos fábricas de niños y niñas, puesto que todos deben nacer en determinada semana, sino “se pasaron”, y toda mujer debe parir en “x” horas sino está tardando mucho…
Y algunas personas nos preguntamos ¿quién dijo todo esto? ¿quién dispuso cuál es nuestro tiempo de nacer? ¿quién tiene la justa medida para determinar el cuándo?

Si se tiene la bendición de presenciar un parto y un nacimiento donde se respeta el proceso fisiológico con los propios ritmos de la mujer y el bebé, se percibe la entrada a otra dimensión del tiempo, a un tiempo sin tiempo, algo queda suspendido; algo queda abierto en el aire amoroso de esa espera incondicional y eterna, con sus vaivenes, sus risas y sus llantos, mecidos en un halo sagrado y único, donde tienen lugar gemidos y caricias, gritos y roces, contoneos y abrazos.

Entonces algo empieza a cambiar, los sonidos guturales de la madre nos dicen, sin relojes, que el bebé ya está ahí, por nacer.

Y en su tiempo, único y diferente, asomará su cabecita, tal vez lentamente, y rotará con su ritmo para terminar de nacer y volver a entrar al pecho de su madre, a esa piel y esos latidos que lo cobijan nuevamente, a las amorosas voces familiares de su mamá y su papá que le darán la bienvenida también en su tiempo, como en su tiempo alumbrará la placenta y se cortará el cordón empezando así su nueva vida de este lado del mundo.

¿Quién puede apurar semejante ceremonia?

Agenda

FECHA

CIUDAD

ACTIVIDAD

CONTENIDO

COORDINA

HORARIO

LUGAR

SABADO 13

Bariloche

Encuentro Abierto y Gratuito

Reunión informativa sobre la Semana Mundial por el Parto Respetado y el lema del año"

Marisa Drexler

11 horas

Salón de Prensa de la Municipalidad de Bariloche -Centro Cívico

SABADO 13

Ciudad de Buenos Aires

Taller Abierto y Gratuito

Porque no todo es Palabras...

Dando a Luz

16 horas

CC Gargantúa: Jorge Newbery 3563

LUNES 15

Ciudad de Buenos Aires

Mesa informativa

Derechos en el parto y nacimiento - Información y entrega de materiales

Dando a Luz

10 horas

Maternidad de Sardá - Esteban de Luca 2151

LUNES 15

Ciudad de Buenos Aires

Conferencia Abierta y gratuita

Respetemos el tiempo de Nacimiento - por Dando a Luz

Madre hay una sola

18 horas

Galerías Pacífico Sala de Conferencias 2º ascensor pro Viamonte

LUNES 15

Ciudad de Buenos Aires

Programa de Radio

Entrevista a Viviana Tobi sobre la SMAR 06.

Programa “Embarazadas en la radio”

13 hs

Radio FM Palermo

LUNES 15

Santa Fé

Taller Abierto y Gratuito

“Darse tiempo para una preparación para el parto y nacimiento respetados”

Psic. Romina Quarchioni

19,30 hs

“Maternarte” Sgto Cabral 1135 Of 1

LUNES 15

Santa Fé

Charla Abierta y Gratuita

“Los Derechos que asisten a toda mujer embarazada”

Claudia Barreyro

20,30 hs

“Maternarte” Sgto Cabral 1135 Of 1

MARTES 16

Trelew

Reunión Informativa Gratuita

Humanización del Parto y el Nacimiento / Ley Nacional N° 25929 / Difusión de Spots de la Campaña

Mario Barras

18 horas

HOLISTICA - Belgrano 471 - 1° Piso

MARTES 16

Y MIE 17

Santiago del Estero

Jornadas

¿Qué es la Humanización del Nacimiento? - Inscripción Previa

Mterio Salud Santiago del Estero

9 horas

 

MARTES 16

Santa Fé

Taller Abierto y Gratuito

“Respetando los tiempos durante el parto y nacimiento”

Obstétrica Gisela Fosgt

19,30 horas

“Tinkunaco”   Salta 2972  Of. 8

MARTES 16

Santa Fé

Taller Abierto y Gratuito

“Respetando los tiempos en el primer contacto con el bebé”

Claudia Barreyro

20,30 hs

“Tinkunaco”   Salta 2972  Of. 8

MIERC 17

Santa Fé

Taller Abierto y Gratuito

“El respeto a  los tiempos personales y familiares en el puerperio”

Psic. Romina Quarchioni

19,30 hs

“Maternarte” Sgto Cabral 1135 Of 1

MIERC 17

Santa Fé

Charla Abierta y Gratuita

“Ley Nacional 25929 de Derechos del Nacimiento ” y  Ley Prov. 12443

Claudia Barreyro

20,30 hs

“Maternarte” Sgto Cabral 1135 Of 1

MIERC 17

Ciudad de Buenos Aires

Entrevista televisiva

Liliana Hendel conversa con Dr. Gustavo Katz, Frida Kaplan y Lic. Viviana Tobi sobre la SMAR 06

Liliana Hendel

9,30 hs

Canal Magazine. Programa “La Salud en Casa”

MIERC 17

Ciudad de Buenos Aires

Espacio de Salud en el Noticiero del 13

¿Cómo prepararse para un parto respetuoso?

Viviana Tobi

13 hs

TV Canal 13

VIERNES 19

Ciudad de Buenos Aires

Taller Abierto y Gratuito

"Como respetar el tiempo del parto a partir de una espera activa en el embarazo" - Inscripción Previa

Viviana Tobi

18 horas

Tobi Natal - Charcas 4049 PB A

SABADO 20

Bariloche

Jornada Abierta

La importancia de respetar los tiempos para nacer" Inscripción previa.

Marisa Drexler

9 horas

Salón de Prensa de la Municipalidad de Bariloche -Centro Cívico

SABADO 20

Rosario

Charla Abierta y Gratuita

Para pensar un parto diferente

Alejandra Galván

11 horas

9 de Julio 1746

SABADO 20

Ciudad de Buenos Aires

Conferencia Abierta y gratuita

Cierre de la Semana Mundial con Mesa Debate intregada por autoridades nacionales y artistas

Dando a Luz

16 horas

Biblioteca Nacional Agüero 2502 -

Sin fecha

La Plata

Espacio canal de La Plata

El Tiempo para Parir, Entrevista a Edith Diez, Obstetrica del equipo de Tobi Natal

Tobi Natal

A confirmar

Canal cable La Plata